¿Qué narices es el público objetivo?

 

Una definición rápida de público objetivo (pensando siempre como profes online) sería el «grupo de futuros estudiantes al cual están orientadas nuestras clases o nuestros infoproductos».

 

Ya sé, ya sé que me vas a decir que tú das clases a todo el mundo. Pero, para empezar, eso no es verdad (o no debería serlo). Y es que hay muchos tipos de estudiantes.

 

Por ejemplo, hay personas que quieren pasar un examen que tú no conoces. Las hay quienes quieren conocer, no solo el idioma, sino también la cultura de un país donde se habla dicho idioma y del que tú solo conoces su nombre. Hay estudiantes que prefieren aprender el idioma con un acento específico que no es el tuyo. Puede haber personas que deseen aprender con una nativa o bien con un alguien que hable su idioma materno. Y así podríamos continuar durante horas.

 

¿Ves? Ese es el problema, que igual tú creías que podías dar clase a cualquiera, pero resulta que no. Y claro, tú también puedes tener tus preferencias. Por ejemplo, yo no quiero dar clases a niños o adolescentes.

 

En fin, que la meta de definir un público objetivo no es reducir tu número de posibles estudiantes, sino que, entre otras cosas, se trata de identificar quiénes pueden llegar a ti y que cuando te conozcan un poquito más, puedan reservar unas clases contigo.

 

Si no te ha quedado claro por qué es tan importante definir nuestro público objetivo, no te preocupes, en el siguiente post te daré razones de sobra. O eso espero.

 

 

¿Para qué sirve (de verdad de la buena) el público objetivo?

 

1. Atraer al tipo de gente a la que realmente nos interesa dar clases.

Imagina que no te gusta dar clases a niveles principiantes porque te parece muy aburrido. Muchas profes ni siquiera piensan quién va a leer sus artículos, sus imágenes, sus posts, sus podcasts, etc. Simplemente crean algo que les parece útil y lo publican. De repente, ven llenarse su red social de mensajes de estudiantes de esos a los que no les gustaría dar clase. Atraer al tipo de gente a la que realmente nos interesa dar clases.

 

2. Ahorrar esfuerzo en la creación de materiales para divulgar.

Puedes ves la mayoría de redes sociales de profes y comprobarás como sus contenidos son muy variados, divulgan cómo usar el verbo gustar para principiantes o conectores para usar en textos para el DELE nivel C1. Y tú me dirás: “Pero , Óscar, mejor ¿no? ¡Así atraerán a gente de todo tipo!”. Pues no, así lo que vas a hacer es espantar a casi todo el mundo.

Imagina entrar en una tienda de ropa en la que venden todo tipo de estilos. Te volverías loca para encontrar lo que te gusta e irías antes a una tienda donde sabes que vas a encontrar únicamente tu estilo. Pues esto es igual. Y así no necesitarás crear un poco de todo y para todo el mundo.


Podría continuar con muchas más razones para tener nuestro público objetivo bien definido, pero prefiero dejarte reflexionar sobre este tema y si tienes duda, exprésalas en voz alta ;).

 

Más razones para definir tu público objetivo

 

Complementando el anterior texto, definir un público objetivo nos va a servir para:


1. Ahorrar tiempo. Sabemos a quién nos dirigimos, por tanto tardaremos menos en llegar a ellos con el material adecuado.


2. Definir nuestro lenguaje y tono de comunicación. No es lo mismo divulgar contenidos para padres y madres que se preocupan por la educación de su criaturas que para directivas de empresas.


3. Destacar. En un mundo con cientos de profes que enseñan lo mismo que tú, hace falta destacar y un primer paso para eso es saber conectar con tus futuras estudiantes. Sin saber quiénes pueden ser… ¿cómo lo vas a hacer?


4. Que la estudiante sienta que nos dirigimos a ella. Si una estudiante llega a nuestra web y ve que hablamos de temas que le interesan concretamente a ella (cultura, fútbol, viajes, feminismo, libros,… no todo en la vida es gramática ;)), se sentirá más agusto leyendo nuestra web y como decía en el punto 3, conectará mejor con nuestra idea de clases.


Cuando entras en una tienda de ropa, normalmente no venden de todos los estilos y por eso no vas a cualquier tienda de ropa. Vas a la que se especializa en tus gustos. Formas parte de su público objetivo. Y así con la gran mayoría de los negocios que se toman su inversión en serio. ¿Y tú te lo tomas en serio? ;).

Definir tu público objetivo: Conoce tu producto

 

En lo que resta de serie sobre el público objetivo, iré dando pequeños consejos sobre cómo encontrar el nuestro sin rompernos demasiado la cabeza (¡lo cual no quiere decir que vaya ser fácil!).

 

Y lo primero de todo es saber lo que vendes. Igual te parece una bobada… “pues vendo, clases de español o vendo un libro, o materiales”. Ya, eso está muy bien. Pero, ¿cómo es eso que vendes? Me voy a centrar solo en las clases para explicarme:
¿Para quién servirían tus clases? ¿Y tu forma de enseñar? ¿Podrías dar clases a todos los niveles? ¿Son clases muy serias o divertidas? ¿Usas libros de texto o contenido creado por ti misma? ¿Personalizas cada clase o más o menos das lo mismo a todo el mundo? ¿Darás deberes para hacer fuera de la clase? ¿Ofrecerás algún material de estudio complementario? ¿Lo que preparas puede ser enseñado a estudiantes de habla inglesa? ¿Y francesa? ¿Y japonesa?

 

Y así mil preguntas más que te puedes hacer y que servirán para conocer mejor tu propio producto, pero al mismo tiempo para ir descartando gente que veas que no debería ser tu público objetivo o estudiantes que te interesaría más que sí lo fueran.

Definir tu público objetivo: Valorar el producto que vas a vender

 

Para encontrar tu público objetivo necesitas valorar tu producto. Tus clases. Debes decidir qué valor van a tener porque, evidentemente, no es lo mismo ofrecer clases a 6$ que a 36$. No te las va a comprar el mismo tipo de personas.

 

Así que necesitas conocer el valor real de tus clases y, si piensas que es poco, añadir algún extra para aumentar ese valor.

 

¡Cuidado! No se trata (solamente) de mirar el precio de

la competencia para ver lo que tú puedes cobrar. De hecho seguro que has visto precios muy diferentes en profesores online de todo el mundo. Así que tienes cierto margen para poder escoger el valor que realmente tú necesitas y encuentras justo.

 

Después, con ese valor en la mano, la definición de nuestro público objetivo habrá dado un paso más ya que podremos tener en cuenta el nivel económico de este.

 

Como ves, recordando lo que dije el primer día de esta sería, pensamos que podemos dar clases a todo el mundo, pero la realidad no es así. Nuestras clases de 6$ no convencerán a todo el mundo y nuestras clases de 36$ no podrán ser pagadas por cualquier estudiante.

Definir tu público objetivo: Conócete a ti misma

 

Tranqui, esto no va a ser un texto de autoayuda. Cuando hablo de conocerte a ti misma para definir tu público objetivo, me refiero a lo mismo que dije en textos anteriores. Y es que en realidad tú no quieres dar clase a todo el mundo.

 

Porque… ¿aceptarías dar clases de conversación a personas con una forma de pensar radicalmente diferente a la tuya? Igual sí, pero seguro que te sentirías más a gusto con gente más cercana. De la misma forma, probablemente, enseñarías idiomas más feliz a gente que tiene gustos literarios o de viajes, por ejemplo, similares a los tuyos. ¿Verdad?

 

Por tanto, ya que vas a trabajar un buen número de horas semanales con gente que no conoces, ¿Por qué no hacerlo con aquellas personas con las que tengas mejor conexión? Así pues, exprímete a ti misma, averigua quién eres, qué te gusta, con qué disfrutas más y de esos gustos, también, piensa qué tipo de estudiantes te interesa atraer.

Definir tu público objetivo: Pregúntate qué tipo de público quieres atraer

 

 Ya lo he comentado más de una vez en esta serie. Realmente, no quieres (y no puedes) dar clase a todo el mundo. Por eso, es bueno que, igual que en el anterior texto hablaba de conocerte a ti misma, en este te centres en conocer a tu estudiante ideal. ¿Quién prefieres que sea? ¿Dónde te interesa que viva? Puede que en determinados países su renta media no sea buena para pagar los precios de tus clases, por eso es importante. Sigamos, ¿Quieres que tenga interés en algo en particular? Por ejemplo, si eres buena en dar clases para negocios o con literatura como base, te puede interesar atraer ese tipo de estudiantes. Como ves, vamos poco a poco relacionando los diferentes detalles en los que podemos pensar para definir nuestro público. Si quieres recibir tu público esta guía que estás leyendo te puede servir con cada uno de los textos por separado o enlazando lo que decidas en cada uno de los apartados. ¿Cómo vas hasta ahora? ¿Estás pensando ya en algún tipo de público?

Definir tu público objetivo: Investigar a tu audiencia

 

Una forma de definir tu público objetivo es a través de las estadísticas a las que tengas acceso. Si por ejemplo ya tienes un blog o una página en Facebook, seguramente tendrás acceso a estadísticas. Analízalas para saber qué tipo de gente te visita. 

 

 

Qué les interesa. En qué rango de edades se encuentra, si son hombres o mujeres. En definitiva, mira toda la información que te pueda ser útil. 

 

 

Igual, de repente, ves que no necesitas pensar en definir un público objetivo nuevo porque ya lo tienes definido de forma implícita a través de las visitas. Sería una sorpresa agradable 😂.

Definir tu público objetivo: Analiza las redes sociales

 

Otra forma de definir tu público es viendo quién se mueve por las redes. Al fin y al cabo, si vas a divulgar contenido por las redes, mejor saber quién se mueve por ellas. ¿Y cómo hacer eso? «Espiando a otras profes». Así como lo oyes. Visita perfiles de profes con bastante audiencia y fíjate quienes interactúan, esa es la gente que te interesa conocer. Quién comenta, sobre todo. Visita sus perfiles y extraer datos siempre que sea posible. Es un trabajo de hormiguita y nada sencillo, pero con una buena cantidad de datos, te puede ser realmente útil ya que estarás trabajando con datos reales.

 

Solo un detalle, se trata de recabar datos, no de establecer contacto con esas personas. Aunque no hay nada que te lo impida y hay gente que lo hace, piensa que esas personas, precisamente, ya tienen alguien a quien seguir y si les das la tabarra, pueden hartarse fácilmente. Así nacen haters en cualquier área 😂.

 

Definir tu público objetivo: Revisa tu público objetivo constantemente


¿Has decidido firmemente cuál es tu público objetivo?  ¿Lo has definido pero no de forma tan firme? En cualquiera de los dos casos, te recomiendo que revises continuamente dicho público. Por varias razones:


1. Podemos haber acertado de pleno, pero las decisiones tomadas en un momento, puede que más tarde no lo sean tanto. Han podido cambiar muchas cosas con el tiempo. Un buen ejemplo es cómo la pandemia ha hecho cambiar los comportamientos y la forma de ver las cosas, con lo cuál hemos podido confirmar  nuestros públicos o hemos necesitado/querido hacer pequeños o grandes cambios para amoldarnos a la nueva situación.


2. Podemos haber escogido un buen público, pero ver que luego, a la hora de poner en marcha una buena estrategia de atracción de estudiantes, no funciona para ese público. Tendremos que modificarlo o directamente cambiarlo.


3. Podemos haber escogido un buen o mal público objetivo pero, de repente, vemos que la gente que nos llega no es la que esperábamos. Será el momento de arreglar esa situación o, directamente, ver a quién estamos atrayendo para reforzar aún más ese tipo de estudiantes.


El caso es revisar cada cierto tiempo nuestras decisiones porque estas no tienen por qué ser definitivas.

 
 

No lo dejes para mañana  

Si no has definido aún tu público objetivo, seguro que es difícil de convencerte de lo importante que es. Pero te prometo que si no lo haces, que si no comienzas a pensar en ello, a definirlo, a investigar. Antes o después te vas a arrepentir y te vas a acordar de esta serie de consejos. Cuando ya hayas hecho un montón de divulgación en las redes con pobre o nulo resultado y te des cuenta de que no está faltando algo y quieras “probar” fijándote en tu público objetivo, no será demasiado tarde, pero todo el trabajo que habrás hecho hasta ese momento verás que te lo podrías haber ahorrado o, al menos, mejorado para poder llegar antes a tus estudiantes futuribles. Este es tu momento. Esta es tu decisión.